La idea es trabajar con las consecuencias de la violencia, evitando la espectacularidad. Por eso, creemos importante no realizar ni explorar escenas de violencia. Queremos trabajar en sus consecuencias, en los delirios y el dolor que causa.

Como la película transcurre en tres tiempos, hoy, en 1969 y con algunos flashbacks en 1967, la propuesta es trabajar estéticas diferentes en cada una de las épocas.

En la parte actual, la película propone trabajar con imágenes mas estructuradas, colores mas definidos, que enfatizan su fortaleza y su visual, así como la universidad. En 1969, los colores estarán desaturados y la cámara mas nerviosa, acompañando el dolor y los miedos de los personajes. En los flashbacks, las imágenes estarán partidas, un poco como la memoria, reflejos de un tiempo confuso.

La estética responde a un enfoque no maniqueo de la situación de violencia, dando tiempo a que los personajes se presenten en su intimidad y dolor. Para eso, el tiempo alargado en algunas escenas y el uso del primer plano son fundamentales, de forma que se pueda profundizar en las emociones.

También es importante destacar que la narrativa visual no debe ceñirse a contar una historia cronológica, sino a reflejar las contradicciones de los personajes. Los recuerdos, las pesadillas, las persecuciones, son parte integrante de la película, trabajados con los personajes.